11.5.09

Palabra del dia

5:21 PM |

petulancia:

El Diccionario define petulancia como una actitud de "vana y exagerada presunción" y menciona que proviene del latín petulantia. Los romanos usaban esta palabra para aludir a un comportamiento desmedido, exagerado, atrevido, o insolente. El vocablo latino proviene del verbo petere (ir a algún lugar), pero con el sentido de hacerlo en forma agresiva, incluso insolente. También tenía otros sentidos, como el de 'atacar' o 'herir', el 'demandar a alguien' ante los tribunales y el de 'elevarse'. Ovidio decía petere astra (elevarse hasta los astros) y Plinio, más modesto, petere palmi altitudinem (elevarse a un palmo de altura). Cicerón, por su parte, al referirse a una lucha en el Coliseo decía gladiatores petendo vehementem (los gladiadores atacándose con vehemencia).A partir de este verbo, se formó el adjetivo petulans, que se aplicaba a la persona agresiva, siempre dispuesta a atacar, y también al sujeto
insolente o meramente irreverente y petulantia, arriba mencionada, al comportamiento de los petulans. En cierto momento, se formaron asimismo los cuerpos militares de petulantis, que eran batallones auxiliares de las legiones romanas. Corominas afirma que la palabra petulante se registra en español desde el siglo XVII.

El verbo latino proviene del griego peto, petannumi, que se deriva, a su vez, de la raíz indoeuropea pet- (precipitarse), también presente en palabras como ímpetu, petición, apetito, entre otras.

6.5.09

La palabra del dia

3:18 PM |

haragán:

Esta palabra, que aparece por primera vez en el Diccionario latino-español
de Nebrija, parece proceder el castellano antiguo harón, que se empleaba para
referirse al caballo que no quiere andar, proveniente del árabe harûn. Los
etimólogos contemporáneos descartan, por lo tanto, que se haya originado en el
antiguo alto-alemán arg, arag (mezquino, avaro, perezoso), o en el hebreo
ragan(murmurar, cotillear), a pesar de ser ésta una costumbre muy frecuente de
los holgazanes. También cabe descartar la etimología árabe hará-kan (excremento,
empleada para descalificar a alguien), propuesta por la Academia Española.